Un sueño llamado Aldeas

Son más de 400 instituciones en 132 países del mundo

aldeas-sos

La magistral idea surgió de un austriaco que perdió a su madre muy joven. La primera aldea Infantil SOS de Venezuela  se fundó en La Cañada de Urdaneta del estado Zulia. Así se cumple una verdadera función social.

Fotos: Ana María Viloria

El recorrido es largo y escondido. Aquí parece que el sol estuviera más cerca de la tierra. Una reja de colores antecede a una gran urbanización que es capaz de envolver a los visitantes en un mar de preguntas y desconciertos.

Y es que para los foráneos es absurdo pensar que exista una comunidad en la que todos sean familia, en la que cada hogar consta de una madre como líder, con nueve hijos sin padre, y que además estos niños tienen tías que van y vienen, según la circunstancia.

Lo más extraordinario es que no existen lazos de sangre, y que aún así el amor se les sale por los poros.  Aunque parezca un trabalenguas estamos al frente de SOS Aldeas Infantiles.

Cuando apenas era un niño la muerte le arrebató a su madre, Hermann Gmeiner y sus ocho hermanos quedaron bajo la tutela de la mayor de todos, quien con sólo 15 años tuvo que asumir una responsabilidad en medio del dolor. Ya adulto, Hermann ideó en su mente un lugar en donde los niños en situación de abandono recibieran ese mismo amor que él obtuvo de sus hermanos.

Esa necesidad de tender su mano a aquellos niños sedientos de cariño dio a luz a la primera Aldea Infantil SOS, en 1949, en Austria.

Hoy esa iniciativa mantiene vivas a más de 400 aldeas en 132 países del mundo. Esta hermosa bendición llegó a Venezuela el 6 de octubre de 1979 cuando se creó en La Cañada de Urdaneta la primera Aldea Infantil del país. En 1981 se fundó la segunda en Ciudad Ojeda y en 2001 se conformó en Maracay.

Así son las Aldeas
Cada Aldea consta de un número de casas que varía, según el espacio y el lugar, es como un conjunto residencial en donde cada casa tiene un número determinado de niños. En el caso de La Cañada existen 14 casas con un máximo de nueve niños y una madre sustituta por cada hogar.

Las casas tienen la misma estructura: cinco cuartos, dos baños, sala, cocina y comedor. La madre es una persona debidamente entrenada bajo la filosofía: “Cada niño y niña pertenece a una familia y debe crecer con amor respeto y seguridad”. La madre sustituta debe vivir en la casa con sus “hijos”. Aquí también se presenta la figura de “tías”, quienes tienen el deber de apoyar a las madres en su labor en el hogar. Dentro de las aldeas también se presenta la imagen de “padrinos”, quienes a través de un aporte mensual financian la manutención de los niños y su ingreso a instituciones educativas, por lo general los padrinos son internacionales.

Los aldeanos son entrenados desde niños para ser independientes. Su vida y estudios es costeada hasta que logran valerse por sí mismos o se casan.

Sus hijos
aldeas-sos-2
Indagar en el laberinto de Aldeas nos sumerge en un mundo fascinante en el que sin querer afloran amores clandestinos entre los aldeanos. Historias que, pese a su tristeza, revelan un profundo agradecimiento por aquellas madres que aunque no los tuvieron en su vientre lograron sustituir lo insustituible.

Estaban muy pequeños para entenderlo. Crecieron y entonces las preguntas empezaron a surgir, unos saben por qué los dejaron a su suerte, otros jamás lo sabrán, pero todo es parte de un mundo en donde algunas preguntas nunca tendrán respuesta.

A continuación les presentamos los testimonios de algunos hijos de las Aldeas Infantiles. Ya son hombres y mujeres y nos revelan lo que ha sido su vida pisando tierra firme.

deyver-araujo Deyver Araujo, 24 años
“No le guardo rencor a mi padre, lo admiro”

“Mi madre murió y mi papá quedó sólo con siete hermanos. Yo tenía seis años, y él no tenía recursos para darnos una buena educación. Nos vinimos para acá cinco hermanos. Estudié en el colegio  Hermann Gmeiner, el bachillerato en el Caracciolo Parra León, salí como técnico medio en la Escuela Técnica y actualmente estudio el octavo semestre de Educación Física en la Universidad del Zulia, todo financiado por Aldeas. Mi papá es de Valera y mientras estuvimos aquí nos visitó cada tres meses. Nosotros siempre estuvimos claros en que no es fácil para un hombre solo criar a sietehijos sin el apoyo de su familia, no le guardo rencor a mi padre, por el contrario lo admiro porque a pesar de que mi madre murió muy joven él nunca más tuvo otra pareja, siempre estuvo pendiente de nosotros”.

jesus-osorio Jesús Osorio, 26 años
“Aquí me casé y tengo una familia con dos bebés”

“La falta de recursos económicos obligaron a mis padres a dejarme aquí, en Aldeas me apoyaron y me dieron lo que mis padres nunca me hubiesen podido dar, me casé y tengo dos bebés, trabajo en Maracaibo. Noris y yo nos conocimos en la aldea, nuestras madres nos aconsejaron, porque aquí todos nos consideramos familia. Se opusieron al principio a nuestro amor, pero después sus hermanos y los míos nos apoyaron y decidimos vivir juntos. Tuvimos más de un año de amores clandestinos. No es lo mismo el amor de padre a que a uno lo dejen así, pero mi mamá de aquí, que se llama Mireya Urdaneta, me apoyó mucho. No siento el mismo cariño hacia mis padres biológicos, muy pocas veces los visito, le tengo más cariño a mi mamá Mireya que a ellos”.

luis-garcia-lugo Luis García Lugo, 29 años
“Mi mamá decidió darme la vida a mí”

“Entré recién nacido aquí porque mi mamá se complicó y tenía que decidir entre su vida y la mía, y obviamente decidió regalarme la vida a mí. A los tres días murió mi padre, supongo que de tristeza. Mi hermana Zulima Lugo se fue a Estados Unidos hizo un libro y habla sobre la aldea, en su regreso nos rescató y me fui a vivir con ella. Me casé el 19 de abril. Al pasar del tiempo me fui dando cuenta de mi amor por la música, para acá traían muchos artistas y ahí descubrí que me gustaba cantar participé en Fama, sudor y lágrimas, en Camino a la fama y voy a Latin American Idol el año que viene, que por cierto perdí el casting este año porque el que hicieron en Caracas fue el mismo día de mi matrimonio. Mi experiencia aquí fue muy bonita mi mamá fue Sara Adamis, ella vive cerca de mi casa”.

maritza-araujo Maritza Araujo, 39 años
“Puedo decir que soy fundadora y ahora soy tía de apoyo”

Llegué a Aldeas cuando apenas se estaba inaugurando, puedo decir que soy fundadora. Entré de 10 años, mi vida no ha sido fácil, mis padres me regalaron de nueve meses a una familia aquí en La Cañada luego me tuve que ir a vivir con otra familia hasta que llegué a Aldeas, yo estaba en una institución por maltrato y de allí me rescato Aldeas. Conocí a mis padres después de adulta, yo veo a mis padres biológicos como los padres que se murieron porque si ellos no te pudieron tener cuando más los necesitaste y llega una oportunidad como aldeas infantiles. Mi mama dentro de la aldea fue María Pilar Morón por 15 años, ahorita tiene 71 años yo llegué hasta el quinto semestre de Comunicación Social. Ahorita le estoy devolviendo a los niños lo que a mí me dieron aquí, soy tía de apoyo”.

maria-eugenia-montiel María Eugenia Montiel, 26 años
“La aldea sustituyó totalmente a mi familia”

“Entré a los nueve años, cuando eso yo no entendía porque estaba aquí, pero cuando tuve cierta edad las dudas llegaron a mí y le pregunté a mi mamá sustituta. La aldea sustituyó mucho el calor familiar, porque mi madre con la que estuve y la que sigo teniendo que es Ana Mery de Domínguez fue la que me recibió y me brindo calor de hogar, de madre, de familia. Tuve cinco años sin ver a mis padres. Voy a cumplir ocho años de casada. Yo a mi mamá Ana Mery le tengo mucha confianza, desde que la conozco  lo que es la cena de navidad y los días de las madres siempre ha estado con nosotras, y le he preguntado por qué lo hace y ella me responde que no lo sabe. Mi esposo dice que admira mucho a mi familia, la de aquí”.

maria-alejandra-montiel María Alejandra Montiel, 23 años
“Por esta institución no fuimos a parar a la calle”

“Iba a cumplir siete años cuando María Eugenia y yo entramos aquí. No le guardo rencor a mis padres. Ellos no tenían los recursos. Aldeas llenó ese vacío de nuestros padres y gracias a esta institución no fuimos a parar a la calle. Yo estudié hasta tercer semestre de Artes Plásticas, me casé, salí embarazada, no quise seguir estudiando por el embarazo, pero ahora estudio Educación Preescolar que siempre fue mi sueño. Salí de Aldeas a los 19 años, sentí el apoyo de todos aquí. En mi vida universitaria recuerdo una vez que me fui para una marcha y nos llevó la Guardia, tenía miedo, no paraba de llorar porque pensaba que mi mamá Ana Mery se iba a poner muy brava, pero ella solo me apoyó, como buena madre. Me gusta la peluquería y aquí me dieron tres cursos para que aprendiera”.

jose-salas José Salas, 24 años
“Si no fuera por Aldeas no tendría ni dónde dormir”

“Aldeas me dio ocho hermanos y una madre, Ellys Urdaneta, que me dio amor, gracias a Aldeas yo estoy aquí, si no fuera por Aldeas yo estuviera en las calles. Ahora soy un joven independiente estudio en una Escuela Especial en Maracaibo y estoy en tercer nivel. No conocí a mis padres, pero agradezco haber llegado aquí porque de lo contrario no tuviera ni siquiera un lugar donde dormir. Vivo ahora con una amiga, que la conocí en la iglesia, pero toda mi educación me la paga Aldea, actualmente vivo con una amiga. Salí de Aldeas a los 21 años. Mi madre Ellys sigue siendo mi madre. A mis hermanos de Aldeas los visito y los quiero mucho, el más pegado conmigo es el menor. Tengo un hermano biológico, pero no lo conozco. Aquí me enseñaron a querer a mis hermanos, sentí calor de familia”.

maria-araujo María Araujo, 32 años
“Gracias a Aldeas soy TSU y estudio Educación”

“Trabajo con el programa Centro Social donde somos madres comunitarias. Entré a la aldea a los nueve años, mi mamá falleció éramos seis hermanos y mi papá no podía trabajar  y al mismo tiempo cuidarnos, le agradezco a mi padre porque gracias a eso soy TSU en Informática y actualmente estudio Educación Inicial, me casé a los 23 años con un muchacho que también estaba en la aldea. No tengo palabras para explicar lo que significa para mí este lugar, a pesar de que no teníamos la presencia de mi mamá siempre contamos con el amor y el apoyo de las personas que nos cuidaron. Mi mamá de la aldea se llama Mirlenia Suárez. A los 15 años pasé a la etapa de la residencia a los 18 años cuando ya estaba preparada me convertí en joven independiente y viví sola”.

1 Comentario(s)

Importante: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores, así como las consecuencias y sanciones legales que correspondan derivadas de estos comentarios. Todo usuario que en sus comentarios viole las normas será eliminado e inhabilitado para comentar en www.versionfinal.com.ve.

  1. Los testimonios aquí expresados les juro que me conmovieron grandemente y les confieso que la sensibilidad no es mi fuerte.- Pero cuando leo lo expresados por esos jóvenes, me pregunto: Qué estamos haciendo nosotros para que estas instutuciones se desarrollen? ¿Si tuvimos que depender de un extraño para su creación, hemos sido capaces de dar nuestro apoyo, económico y moral para su expansión?
    Discúlpenme lo que voy a exponer seguidamnte, puede parecer un tanto fuera de lugar por tratarse de una vivencia mia.- hace unas cuatro décadas, la Gobernacion del Estado Zulia, habia creado a traves de su Secretaria de Ambiente una agrupacion juvenil que seria entrenada para ocuparse de la protección y defensa de los recursos naturales renovables y extinción de incendios forestales.
    Fui llamado para que me hiciera cargo del grupo. (hasta esta fecha no se quién me avaló para tal fin) Me entregaron 120 jovenes, una resma de papel, un sello humedo, y la promesa de dotarnos de sede para operar, vehículo, mobiliario, uniformes y por supuesto la logística necesaria.- Ni una sola cosa de lo prometido recibí: Sobrevivimos por algunos años, porque nos autofinanciamos para lo más perentorio hasta que tuvimos que abandonar. La historia es larga y no quiero ser muy fastidioso; pero para terminar y es lo que tiene similitud con el artículo, es que la formación que esos jovenes recibieron; sobre conducta, honestidad y disciplina los hizo ser hombres y mujeres que hoy son un orgullo para su familia y su País.- es pòr eso que se hace necesario que nos involucremos todos, para que estas instituciones persistan, para beneficio de nuestra juventud…

    Luis Varela | Jul 5, 2008 | Responder

Escriba un Comentario

Importante: Le recordamos que se prohibe terminantemente incluir agravios, calumnias, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o cualquier comentario discriminatorio. No se aprobarán comentarios que irrespeten estas reglas.

Comments for this post will be closed in 6 days.