“El Gobierno desprecia a la universidad”
Por Gabriela Pirela el 2 de Mayo, 2008 en Talentos de exportación, Edición 99
Ignacio Rodríguez Iturbe, en su visita a Versión Final
- “No ha existido gobierno que entienda la universidad venezolana a plenitud”
- “La Universidad Bolivariana de Venezuela es un insulto a la inteligencia”
- “Yo sé de universidad, no me meto a organizarle las filas al ejercito de Venezuela”.
- “El nitrógeno y los fertilizantes están matando al Lago”
- “El lago es el mejor recurso que tiene la región, mucho más que el petróleo”
- “En Maracaibo se puede, se sabe y hay gente para sanear el Lago”
Foto: Ana María Viloria
El académico y experto en Hidrología, Ignacio Rodríguez Iturbe visitó la redacción de este semanario y habló sobre la crisis de las universidades venezolanas, así como las posibles soluciones para el saneamiento del Lago de Maracaibo. El papa Benedicto XVI lo nombró recientemente miembro ordinario de la Academia Pontificia de las Ciencias. A continuación les presentamos una opinión crítica del especialista.
—Usted nos decía que hace 20 años no se daba el fenómeno de fuga de talentos al exterior, algo que hoy en día es alarmante, ¿a qué cree usted que se debe el incremento?
—Aquí hubo un esfuerzo extraordinario en la hoy en día llamada cuarta república, en la que hubo un esfuerzo denotado en el aspecto universitario, se formó una generación altamente calificada, gente que salió en bandada a hacer el doctorado, que regresaron a hacer investigación en sitios donde no se promovía. Ese esfuerzo, que podía ser duro en unas cosas, pagaba dividendos, es decir, la gente regresaba y soñaba con una universidad que no iba a ser de segunda. Yo no creo que ha habido gobierno que entienda la universidad venezolana a plenitud, pero nunca había habido una crisis como la actual cuando el barril de petróleo venezolano está a más de 100 dólares y el presupuesto está a 35, tres veces por encima de lo que se presupuestó, no puede haber excusa de falta de recursos, el asunto no es falta de recursos, sino de aprecio a lo que es la educación, yo no estoy aquí diciendo ¡qué tiempos maravillosos aquellos del pasado!, pero la generación de ese entonces percibía que, con grandes diferencias de hacia donde iba el país y del sistema político, había un sueño de universidad al cual todos podíamos contribuir y estamos comprometidos a lograrlo. Aquí lo que pasa es que de una forma decidida, y por acción gubernamental, se ha destruido ese sueño. Se detecta a instancia del gobierno central, de la así llamada quinta república, un desprecio profundo a lo que son las universidades, entonces se crean cosas como la Universidad Bolivariana.
—¿Y en qué cree usted que radica ese desprecio del que nos habla?
—Voy a ser muy crudo: No se ama lo que no se conoce, no se aprecia lo que no se conoce y para apreciar la universidad hay que conocer lo que es una universidad, para gerenciar una universidad hay que haber pasado por ella, no significa que la universidad pasó por uno. A mi me da mucha risa los políticos cuando pierden una elección y dicen: ‘vuelvo a mi primer amor: la investigación y la docencia’, ¡por amor a Dios, no me falte el respeto! es como si yo ahorita dijera ‘yo quiero ser diputado o ministro’, y ¿quién me ha dado la autoridad y la capacidad para ser ministro?, entonces, ¿quién le ha dado a usted la capacidad, la autoridad y la vocación, ni el conocimiento para ser profesor universitario?, entonces zapatero a su zapato. La autonomía universitaria tiene una razón de ser, que es precisamente eso: dejen hacer a los que tienen vocación universitaria, ¿que ha sido mal usada? Sí, ha sido mal usada, pero la solución no es: ahora la tomo yo y la dirijo, y optar por soluciones y crear la Universidad Bolivariana, esto es un insulto a la inteligencia. De la universidad venezolana, y no soy modesto en eso, yo sé, no me meto a organizarle las filas al ejército de Venezuela.
—¿Cual es la prioridad de la academia hoy en día?
—Lo resumo en una frase, y no es vacía: ‘es preservar el sentido de lo importante’, la misión de la universidad es educar, ¿que tiene que colaborar con los problemas urgentes? Sí, y lo hace, pero que no se haga de eso la misión fundamental de la universidad, porque sería desvirtuarla.
POSICIÓN
“Falta voluntad para sanear el Lago”—La ex ministra Ana Elisa Osorio dijo que ningún otro gobierno ha trabajado tanto por el Lago de Maracaibo como el actual, ¿cree usted que las plantas de tratamiento son la vía para el saneamiento del Lago?
—Le voy a ser sincero, no conozco en estos momentos los detalles en cuanto al tratamiento, pero la ex ministra Osorio tiene razón cuando dijo que eso era vital, no se cuán efectivo ha sido, ni cómo lo han hecho, pero que haya tratamiento de las aguas usadas antes de descargarse al Lago, que haya un control de contaminación en las industrias cercanas al Lago, en los transportes a través del Lago, es absolutamente vital, no es lo único, pero es vital. También es importante la preservación de las cuencas hidrográficas, el Lago tiene una contribución de agua dulce de los ríos y un flujo y reflujo de agua salada, pero si por un lado hay contaminación no regulada, que no sé cómo está, pero tiene que tenerse mucho cuidado con ella, y por otro lado no hay una intensa campaña de conciencia de preservación de cuencas hidrográficas, de manera de saber qué tipo de nutrientes se están descargando en el Lago, los nutrientes son mortales para la salud del Lago, y si usted está descargando cantidades enormes de nitrógeno y fertilizantes a través de los ríos está matando al Lago.
—Usted ha expresado que el Lago se puede sanear.
—Claro que sí, han habido casos de años atrás, el lago de Zúrich, en Suiza, por ejemplo, y los lagos de Estados Unidos estaban bastante contaminados hoy en día Chicago es una ciudad industrial grande, Milwaukee también con enormes cerveceras. Entonces yo me pregunto: ¿por qué aquí no? Difícil hubiera sido no tener el Lago, ¿cómo hacemos entonces?, si tenemos el Lago, ¿cómo vamos a vivir a espaldas de él?
—¿Entonces es un problema de falta de recursos?
—Creo que más que falta de recursos es un problema de voluntad, de continuidad, es decir, sin importar las diferencias políticas, vamos a entrar con todo el cañón con un programa de conservación del Lago, de poner a la ciudad integrada al Lago, que el ciudadano de Maracaibo, Cabimas, Lagunillas viva el Lago, lo usen, así como en otras partes del mundo lo disfrutan, para eso lo primero es tener un Lago puro. En Maracaibo se puede, se sabe y se tiene la gente para hacerlo, entonces ¿qué nos falta?
—¿Es la desalinización una salida para el problema?
—Puntualmente es una solución para una ciudad en un momento dado, sin embargo el uso de energéticos es brutal, el impacto ambiental es fuerte y costoso.
PERFIL
Nació en Caracas en 1942, pero su familia es netamente maracaibera. Se graduó de Ingeniero Civil en LUZ en 1963. Tiene una maestría en Ciencias en el Instituto Tecnológico de California y el Doctorado en la Universidad de Colorado en 1967. Ocupa la silla profesoral James S. McDonell Distinguished University Professor y profesor de Ingeniería Civil y Ambiental en la Universidad de Princeton en los Estados Unidos. Especialista en hidrología, que ha trabajado para proyectos de la NASA y otras organizaciones y ha recibido el Stockholm Water Prize, considerado el Premio Nobel del Agua.










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