Clásica embarrada de béisbol
Por Leonte Landino el 11 de Abril, 2008 en Columnistas
El juego perfecto
Al escuchar noticias y participar en diversas discusiones sobre el próximo Clásico Mundial de Béisbol en el 2009, estoy más convencido de que las decisiones y organización de este torneo son totalmente arbitrarias y no involucran a ninguno de sus participantes.
No existe ninguna duda de que el mejor torneo internacional de béisbol alguna vez llevado a cabo fue la primera edición de este evento. Sin embargo, es de suponer que los errores cometidos en el certamen y la organización de cada equipo mejoraría notablemente para el 2009.
Mucho se criticó sobre decisiones e imposiciones tomadas en el seno de Major League Baseball (MLB), pero debemos recordar que el torneo es propiedad de este organismo y regido bajo sus disposiciones.
Suponer que algún ente deportivo internacional pudiera tomar las riendas del torneo es impensable. MLB es una asociación de dueños de 30 equipos que tienen bajo contratos legales a los mejores jugadores de béisbol profesional del mundo.
Si la Federación Internacional de Béisbol (Ibaf) tomara cartas, simplemente estos jugadores no recibirían los permisos para participar.
La idea del torneo es dar la oportunidad a que los jugadores representen a sus países y que las federaciones locales puedan involucrarse en la formación de cada equipo.
¡Aaahhh! Y también hacer plata, que de esto saben mucho los ejecutivos de MLB.
Quizás las reglas sean injustas, pero como dijo una vez el ex – técnico de la selección colombiana de fútbol, Hernán “Bolillo” Gómez, sobre sus jugadores: “Hermano… ¡Esto es lo que hay!”.
Boicotear el torneo no es una opción, porque deportivamente tiene mucha calidad. Hay que jugar bajo las reglas del juego, ellos son los dueños del circo. Para lograr un cambio en este torneo, MLB debe estar convencida de que es lo mejor para la competencia y lo más rentable.
Esta semana conversé con Edinson Rentería, presidente de la Liga Colombiana de Béisbol. El hombre que lidera al grupo responsable de que Colombia tenga hoy en día un nombre en el mundo de la pelota tras el desarrollo de la Liga invernal y el movimiento de academias y firmas de peloteros provenientes de este país.
Para Colombia no ha sido nada fácil entrar en la “rosca” del béisbol profesional. El pasado mes de febrero finalmente recibieron la entrada a la Confederación del Caribe y existe la fuerte probabilidad de que para el 2009 o 2010 pudieran tomar parte de la Serie del Caribe. Hace dos años lograron establecer afiliación con las Grandes Ligas para poder llevar jugadores de sus equipos a las Ligas Invernales.
Hoy, con alrededor de 80 jugadores profesionales, la mayoría de ellos con organizaciones de Grandes Ligas, simplemente fueron obviados para la justa mundial.
“Nosotros enviamos una comunicación a las Grandes Ligas solicitando la consideración para la participación en el Clásico Mundial de Béisbol, sin embargo nunca recibimos una respuesta y mientras los días pasaron se anunciaron los equipos no hubo ningún cambio en relación con el Clásico pasado, o sea, otra vez quedamos por fuera”, dice con impotencia Rentería.
El cartagenero Orlando Cabrera, campocorto de los White Sox, me dijo hace unos meses: “Yo ansío representar a mi país en una Serie del Caribe, pero creo que aún más en un Clásico Mundial, pero no entiendo la apatía de los organizadores a realizar cambios que beneficien el torneo deportivamente”. Hasta los jugadores sienten impotencia por no poder participar.
Además de Colombia, ¿dónde está la participación de Nicaragua?, una nación mayormente aficionada al béisbol. Nicaragua y Colombia deben entrar en el torneo para que de verdad se agrupe el talento internacional en los diamantes.
Yo divido a los actuales participantes en tres grupos:
Los Caballos: Cuba, Japón, Estados Unidos, Venezuela, República Dominicana, Korea y Puerto Rico.
Los Intermedios: México, Canadá, Italia, Panamá y Holanda.
Los Rellenos: Australia, Sudáfrica, China y China Taipei.
Colombia y Nicaragua caen en la categoría intermedia.
Sumar dos países creo que no sería gran problema. Fácilmente se puede crear un formato para 18 equipos. En el caso de querer continuar con los 16, pues creo que Sudáfrica y China sobran.
Aunque ese es mi punto de vista a nivel deportivo, no mercantilista. Para ellos, China podrá ser un relleno, pero es una fuerte economía y la audiencia televisiva más grande del mundo. No es fácil dejarlo por fuera, no importa si su nivel es de muchachos dominicanos de categoría infantil.
“¿Cómo es posible que con el nivel que hemos alcanzado en el difícil mundo del béisbol, no estemos invitados cuando hay países como Sudáfrica que utilizan jugadores aficionados?”, se pregunta Rentería.
“El torneo tiene que tener a lo mejor de la pelota en el mundo o al menos a los países que más juegan béisbol y no hay duda que Colombia es uno de ellos”, resalta con mucha razón.
Joe Garagiola Jr., vice-presidente de MLB, dijo a la agencia AP el 21 de abril de 2006: “Para incluir más equipos creo que primero debemos analizar algunas cosas, como por ejemplo si vamos a cambiar el formato de 16 países o si habrá una clasificación”.
Este escenario fue hace dos años. Tras sus “análisis” los resultados fueron los mismos y ambos países quedaron de nuevo fuera. No se han producido más comentarios sobre el tema.
Un clasificatorio debería involucrar a países con cierta actuación internacional de béisbol como Brasil, Argentina, Ecuador, España y Alemania. Antillas Holandesas debería participar como equipo independiente de Holanda, como Puerto Rico y EE.UU.
Si Taipei participa como equipo, debería también tomarse en cuenta a Hong Kong. ¿Estará lista la organización del Clásico para expandir el torneo a una ronda clasificatoria y estrechar relaciones con las federaciones locales? ¿Tienen los recursos las federaciones de estos países para involucrarse en este torneo multimillonario?
Otro ejemplo de decisiones arbitrarias es la selección de las sedes. Venezuela, por ejemplo, jugará en Toronto. TORONTO… a 3.883 kilómetros de distancia de Caracas. Quisiera ver cuántos venezolanos podrán llegar a llenar las gradas del Skydome.
En el Clásico anterior la opción de jugar en Orlando y agrupar a Venezuela y Dominicana fue un gran atractivo, teniendo a Puerto Rico como sede de la segunda ronda, creando una ruta, que aunque costosa, fue aún accesible para muchos fanáticos. Ahora la segunda ronda será en San Diego, California. Saque usted la cuenta del boleto aéreo para asistir a ambas etapas.
¿Dónde está la opinión de la Federación Venezolana de Béisbol en la selección de la sede para su equipo?
Cuando Dominicana pidió organizar juegos fue fácil decir que no, porque “el Estadio Quisqueya no está en condiciones”. Pero los japoneses si verán a su equipo en casa, independientemente de la amplia comparación entre ambos parques.
Dominicana amenazó con no jugar el torneo y MLB logró convencerlos de que esa no era una opción. Mientras tanto, los fanáticos quisqueyanos tendrán que hacer su viaje a Puerto Rico y a San Diego.
Más aún, en México se jugará en el Foro Sol ¡Toda una vergüenza!, teniendo un gran parque en Monterrey donde se han efectuado juegos de temporada regular de Grandes Ligas.
La base de fanáticos al “rey de los deportes”, sobre todo en el norte, se debe conformar con asistir a ver béisbol en un autódromo en el Distrito Federal, donde la asistencia promedio supera escasamente a la cantidad de jugadores en el terreno.
El desastre organizativo continúa. Lo único que le queda al torneo es la esencia de la pelota en el terreno. Esperemos que al menos no nos la quiten.
Saludos desde la distancia.










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