La guerrilla mata al Lago

Los ataques a oleoductos colombianos provocan derrames petroleros afectando a ríos que nutren al estuario

canolimoncovenas

El oleoducto Caño Limón-Coveñas, departamento de Arauca (fronterizo con Venezuela), durante años ha sido el blanco de ataques dinamiteros por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarios de Colombia(Farc) y el Ejército  de Liberación Nacional (ELN).

Se trata de la segunda línea de hidrocarburos más importante de Colombia, capaz de transportar 220 mil barriles diarios.  Es operada por la corporación Occidental Petroleum.  Las constantes voladuras representan una constante amenaza para las cuencas del lago de Maracaibo.

Por atravesar una región ampliamente dominada por rebeldes izquierdistas, y a pesar de tener vigilancia satelital apoyada por militares estadounidenses, el oleoducto Caño Limón-Coveñas, de 772 kilómetros, es blanco de ataques, en especial de las Farc.

Los de los grupos irregulares al oleoducto y a las empresas contratistas comenzaron en 1988. Sin embargo, el 2001 aparece como el año en el que se presentó la mayor cantidad de voladuras a la tubería. El oleoducto Caño Limón-Coveñas, fue  objeto de 447 ataques dinamiteros entre 1986 y 1996, en los que se derramaron  1.400.390 barriles de crudo. Otras 130 voladuras se presentaron entre el 2002 y  el 2006.

grafico-atentados-canolimon

Acusados
Un fiscal especializado de la Sub-unidad de Terrorismo de Colombia profirió resolución de acusación sin beneficio de ex carcelación al secretariado de las Farc en pleno. Entre los acusados se encuentran  “Manuel Marulanda Vélez”, “Raúl Reyes”, “Mono Jojoy”, “Iván Márquez” y “Grannobles”, entre otros. El fiscal los consideró responsables con el ELN, en los últimos diez años, de afectar la infraestructura petrolera del país, concretamente sobre el Oleoducto Cañon Limón – Coveñas en el tramo ubicado en el departamento de Arauca y que cubre los municipios de Saravena y Tame.

Se estima que durante las cumbres celebradas a partir de 1995 entre las dos organizaciones subversivas se determinó que una de las políticas a seguir fuera la voladura de oleoductos. Se cuentan más de 60 voladuras en promedio anual.

Impacto ambiental
Contaminación de aguas subterráneas y superficiales, destrucción de nichos ecológicos, mortandad de peces, reptiles, anfibios e insectos y destrucción de la edadofauna (fauna del suelo). Deforestación por el vertimiento, los incendios y la remoción de la capa vegetal para la descontaminación. Contaminación y empobrecimiento del suelo. Enfermedades de la piel, tracto-digestivas y respiratorias; caída de ingresos para la comunidad, -regalías no causadas y sobrecostos ocasionados por la contingencia- y para los particulares -afectación de las cosechas y ganadería; reducción de volúmenes de pesca y pérdida de productos.  Se presentaron además pérdida humanas e impactos psicológicos de los habitantes en las zonas atacadas; sumándose la pérdida de oportunidades laborales y educativas.

Demanda
Ecopetrol demandó  por siete millones de dólares a la estadounidense Occidental Petroleum (Oxy) por  incumplir el pago de daños ambientales causados a Venezuela por voladuras de la  guerrilla al oleoducto Caño Limón – Coveñas.

Oxy asumió con Ecopetrol el pago de la  descontaminación de los ríos venezolanos afectados por los derrames de crudo.  El yacimiento de Caño Limón es el principal del país con  reservas aproximadas de 1.300 millones de barriles de petróleo.

Entre 1997 y 2000, la Oxy, socia comercial de Ecopetrol en 11  yacimientos, se negó a seguir costeando los millonarios pagos a Venezuela al indicar que el contrato que firmó en 1980 no se inclía claúsula que lo indicara. En el 2000 Pdvsa le pasara a Ecopetrol una factura por 14 millones de  dólares, que fueron pagados por la estatal colombiana.

Zulia afectado
El 20 de octubre de 2001, Venezuela sufrió de impactos ambientales producto de tres  atentados realizados al oleoducto Caño Limón - Coveñas por el ELN.  50 mil barriles de petróleo se derramaron, afectando más de 200 kilómetros cuadrados en las cuencas de los ríos Catatumbo, Escalante y Tarra en la frontera sur-occidental de Venezuela.

grafico-canolimon

18.000 barriles de petróleo se vertieron en la frontera fluvial venezolana del río Tarra. Pdvsa y otros organismos involucrados, activaron el Plan de Contingencia Nacional Contra Derrames, para evitar que el crudo llegara al río Catatumbo y al Lago de Maracaibo. La mancha tuvo 30 kilómetros de largo por 20 kilómetros de ancho y fue el derrame 128 de ese año. Los peces y las babillas, son las especies más afectadas por este derrame en el río Tarra. Se recuperaron 1.150 barriles de crudo.  

Una semana después, 25 mil barriles de petróleo descargan a los ríos Tarra y Catatumbo, producto de una nueva voladura. Freddy Rodríguez, al frente del Ministerio del Ambiente en el Zulia, explicó se almacenaron alrededor de 10.000 barriles.

Los pescadores zulianos del río Catatumbo, han sido afectados, según declaró el Director de Guardería Ambiental (GA) para el momento, General de Brigada Oscar José Márquez: “después del derrame del buque Nissos Amorgos, es el derrame de petróleo más grande que ha ocurrido en América”. Antes que finalizaran el Plan de Contingencia, y la evaluación de los impactos ambientales y socioeconómicos, que produjeron los dos anteriores derrames, una tercera voladura el 15 de noviembre de 2001, del mismo oleoducto, vierte 1.500 barriles de crudo nuevamente sobre el río Tarra.

A raíz de los derrames la recuperación del ecosistema tuvo que esperar cerca de diez  meses.  Los productores agrícolas migraron, pues en las áreas ribereñas las plantas no daban frutos.

Disculpa, los comentarios para esta entrada están cerrados.