El constructor de la fe cristiana
Por Gabriela Pirela el 15 de Febrero, 2008 en Edición 89, Clero
Hace 65 años nació Laudi Zambrano, director del Centro Bíblico Santo Tomás Moro

Habla siete idiomas. El amor a Dios lo cautivó desde los 7 años. “Si se dice que la Virgen aparece en la corteza de un árbol, la gente va y le pone flores. Eso no es cristianismo, es ignorancia”.
Foto: Carlos Del Villar
Retrocedemos a 1943, en la población de Encontrados. Benilda Zambrano trae al mundo el 18 de febrero a un futuro hombre de fe. Su niñez transcurrió entre en la humildad. Su padre no reposa en su memoria, pues falleció a los pocos días de su nacimiento. A pesar de haber nacido en Santa Bárbara del Zulia, el padre Laudi de Jesús Zambrano no tiene recuerdos de esa tierra. Doña Benilda lo trajo a vivir al sector “Las Tarabas”, en Maracaibo, cuando recién nacido.
La certeza de consagrar su vida a Dios la tuvo desde los siete años. Siempre veía a una pareja de su comunidad que asistía a la iglesia, cada domingo. Un día decidió ir a misa, fue al templo más cercano de su barrio. El mensaje fue providencial: “Cuando vi al sacerdote con su sotana dando la misa, me convencí de que ese era mi sendero, algo me atrapó”.
El nombre de su casa llama la atención de quienes lo visitan. Kfarnahún, término que significa: “la villa del misericordioso”. Allí está un hombre de piel canela y cabello canoso, cuyo amor y consagración divina han sido ejemplo de jóvenes de varias generaciones.
Una de las más hermosas obras del padre Laudi es el Centro Bíblico Santo Tomás Moro, un espacio en el que se ha dedicado a enseñar a niños y adultos el mundo de la fe cristiana. El diseño de cada tramo fue creado por el padre Laudi, quien parece tener alma de arquitecto. Los asistentes a sus misas dominicales puede dar fe de lo concurridas y esplendorosas. Cada domingo sale más de un sorprendido por la puerta del Centro Bíblico. La magia de sus palabras penetra en la mente de los creyentes.
Prueba de convicción
En 1971 un accidente lo marcó. Estaba en México, el autobús en que viajaba estaba maltratado. En un brusco movimiento del vehículo el padre Laudi se elevó en su asiento, tal fue el impacto que se fracturó los huesos del cuello y la espalda. Desde entonces sufre un dolor intenso, que aunque no es perenne, lo ataca sorpresivamente y le causa una parálisis de la cintura hacia abajo. Pero esta dificultad no ha extinguido su fe. Cada día las oraciones y el amor de Dios lo mantienen de pie y con el buen ánimo que lo caracteriza. Es un verdadero ejemplo de que las limitaciones sólo están en la mente.
El sólido criterio sobre la fe lo acredita para expresar su preocupación por la degradación de la fe cristiana. Para el sacerdote, la gente confunde la fe con la opinión, pues dicen creer en Dios pero no le rinden culto, afirma que “hay personas que dicen no creer en la iglesia ni en los curas ni en las monjas, pero creen en dios, allí no hay coherencia, yo no puedo valorar tu cabeza sin valorar tu cuerpo”.
Para el padre Laudi, muchos feligreses se alejan por la conducta de una minoría de personas que representan la iglesia, que no actúan adecuadamente. Su sabiduría le ha enseñado que la desinformación religiosa causa grandes vacios en la humanidad.
“Un hombre de 30 años que dejó de ir a la iglesia a los 11 es muy difícil que tenga una fe verdadera, porque su formación tiene 30 pero su fe apenas tiene 11 años, el trabajo es hacer que su fe alcance la edad de su existencia”, dijo.
APARICIONES
Contra la fenomenología“Me atacan porque denuncio las apariciones de la Virgen no confirmadas. Se ha dicho que la Virgen aparece en la corteza de un árbol, en un vidrio, y la gente va y le pone flores. Eso no es cristianismo, es ignorancia. Hay montones de personas que se creen portadoras de revelaciones, esa es gente psíquicamente desajustada. Se me están presentando a cada momento señoras que escriben cosas y sienten sonidos, que no significan nada. Otra cosa que no me parece es quienes piensan que el espíritu de la Virgen puede estar dentro de ellos, eso es falso, los espíritus no pueden invadir tu cuerpo, Dios comparte tu cuerpo, no lo posee”.
MORAL
“No justifico la homosexualidad en la iglesia”
—¿Qué puede decirnos de la solidez actual del matrimonio?
—Estamos en una comunidad humana donde hay una disociación de valores morales, porque creen que pueden engañar a Dios. Hoy la mayoría de las parejas que se casa lo hace por el compromiso de que la novia está embarazada. Se ven muchos casos que no comparto, personas que me dicen que se divorciaron de su pareja después de 20 años y quedaron como amigos, no puede ser, la persona con quien tuviste hijos, la persona con la que se compartió lo más intimo de la naturaleza humana, como la sexualidad, no pueden quedar de amigos, esa es una falacia, es decir, una mentira disfrazada de verdad. El verdadero amor es cuando encuentras a esa persona, no sabes porque te enamoraste, pero pasan 20 años y la sigues amando como el primer día. Y la ves y le dices: “No sé porque me enamoré de ti y estas descuidada, eres fea, han pasado 20 años y te sigo amando como el primer día.
—¿Se puede decir que los problemas por los que hoy pasan los matrimonios repercuten en gran medida en los hijos?
—La falta de conceptos hace que la gente diga que ama a sus hijos y que son capaces de dar sus vidas por ellos, y es mentira, porque hoy en día traer un niño al mundo no es cuestión de alegría sino de esfuerzo y de compromiso, les quieren dar a los niños todo lo material pero no les dan lo fundamental que es el amor cristiano. Los matrimonios que se realizan por ocultar el embarazo lo hacen porque ven a sus hijos como un estorbo como un problema moral. Se siente miedo de enfrentar al que dirán.
—¿Esa concepción de que los niños no son amados por sus padres, es lo que repercute en el incremento del aborto?
—Definitivamente. El aborto es un crimen, la otra vez leí un artículo especializado y decía que cuando se practica un aborto el feto trata de huir, porque el procedimiento es tratar de cortar en pedazos al feto. Nadie tiene ese derecho.
—La ciencia ha avanzado, hoy se puede saber si un feto viene o no con deformaciones, ¿qué piensa de la interrupción del embarazo en estos casos?
—La vida es un riesgo, la fe es un riesgo, ¿el hecho de que un niño sea deforme indica que no tiene derecho a vivir?, ¿es justo que por razones de la naturaleza o enfermedades hereditarias yo pague la consecuencia de que se me niegue la vida? Si me dijeran a mí: vas a salir sin brazos, ¿quieres vivir? Yo digo que sí, así todos tengan brazos, porque yo lo que quiero es vivir.
—Otro tema es el de la homosexualidad. Dice que hay gente que sólo es religiosa de palabra, y que por ende hay vacíos internos, ¿cree que estos vacíos sean los causantes del incremento de las desviaciones sexuales?
—El sexo es lo mas grande y hermoso que Dios ha creado, es el canal de la vida. El sexo es sagrado. En la cultura oriental el sexo era tan sagrado que no se podía derramar el semen y se juraba tocando el pene del otro. El fondo de esto es que al hombre desde niño se le enseña a tenerle miedo al varón, en muchos casos por temor a las diferencias de tamaño. Hay que entender que ser varón no significa ser vulgar ni ordinario, es más bien tener una clara definición de sí mismo. La homosexualidad es un problema de ciudad, donde la persona desde que nace esta sometida a una cantidad de golpeteos sin nombre y sin número. La mayoría de esas personas que se venden en la calle tienen un pasado que indica que nadie los amó y están traumatizados.
—¿Qué puede decir de la presencia de la homosexualidad dentro de la iglesia?
—No justifico este tipo de aberración, pero la realidad es que el porcentaje de este tipo de sacerdotes es una minoría. Debo aclarar que al sacerdote no se le puede calificar de heterosexual, homosexual o bisexual, somos célibes, es decir, que ofrendamos nuestro sexo al amor a Dios. Yo he aceptado a personas con este tipo de desviaciones en la Iglesia, pero con la única condición que deben cambiar, porque esto atenta contra la naturaleza humana.
POLÍGLOTA
Griego, hebreo, inglés, italiano, alemán y latín son los idiomas que le han permitido hacerse entender en diferentes partes del mundo. “Hablo de todo un poco, cuando se me olvida un término lo digo en otro idioma y me entienden”.









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