Estafa en el mercado
Por Sandy Ulacio el 16 de Noviembre, 2007 en Edición 79, Investigaciones
Comerciantes de Las Pulgas denuncian al alcalde Di Martino por incumplimiento de obras valoradas en más de 6 millardos de bolívares

Trescientas mil personas transitan a diario entre aguas negras, basura y áreas llenas de obras inconclusas. Contratistas y cooperativas designadas por la Alcaldía de Maracaibo se fueron sin dar respuestas. Conozca los padecimientos de quienes ahí trabajan y se preguntan: ¿a dónde fue a parar el dinero?
Fotos: Carlos Del Villar
En pleno centro de Maracaibo, entre la avenida Libertador y el antiguo Malecón, se encuentra un mercado donde el engaño dejó huellas.Se trata de una especie de ciudad comercial superpoblada dentro de otra, donde, por una mala gestión de la alcaldía, la anarquía y la insalubridad siguen ganando terreno.
Con casi 300.000 visitantes diarios y 20.000 comerciantes, el Mercado Las Pulgas sufre las secuelas de una desatención oficial con brochazos de estafa, ya que el 26 de septiembre de 2004 el Gobierno nacional ofreció cinco millardos de bolívares para su rehabilitación, más otros mil millones de bolívares a través de Pdvsa. El alcalde Di Martino fue designado responsable de las obras.
Las mejoras, según Egalo López, presidente de la Asociación de Minoristas del Mercado Las Pulgas, incluían los tapasoles de cada bloque, pintura externa e interna de las estructuras, mejoras en el alumbrado público, recuperación de los sistemas de aguas servidas y aguas blancas, más el reasfaltado de las vías.
Hoy, tres años después, la realidad contrasta con el proyecto presentado al presidente Chávez por parte del Alcalde, quien vía microondas en el mercado, intervino en el Aló Presidente 205, transmitido desde El Parque Sur.
“Después que usted asignó loscinco millardos, nos unimos Corpozulia, Hidrolago, Pdvsa, Enelven y todas las organizaciones… para convertirlo en una referencia de Suramérica. Todos pudimos, señor Presidente, unidos, rescatar este gran mercado, referencia nacional e internacional…”, dijo en su intervención Di Martino.
“Vamos a seguir unidos acá para continuar y consolidar esas instrucciones que usted ha dado, que son bien efectivas y junto con los comerciantes que aquí nos acompañan vamos a consolidar esta idea, porque no hacemos nada con entregarlos esta obra y no continuamos consolidando las instrucciones que usted ha dado”.
Fueron puras palabras las de Di Martino. Por ello los comerciantes reclaman, y su clamor se convierte en una pregunta sin respuestas, pues pese a que se hizo un trabajo inicial muchos quieren saber ¿dónde está el resto del dinero? Los asociados al mercado exigen al Alcalde que se reúna con ellos y les explique.
López, quien también fundó el mercado, manifestó que la asociación no puede hacerse responsable de los desastres realizados por la Alcaldía en sus funciones porque ellos pagan todos los servicios municipales y sus impuestos, como para también asumir otras responsabilidades.
“Si uno critica la labor del alcalde lo llaman antirrevolucionario, pero él es revolucionario cuando se viste de rojo pa’ recibir al Presidente, es pa’ lo único que es revolucionario. Que venga a ver cómo están las calles, yo sé que él tiene gente aquí en el mercado. Los luchadores sociales que estamos aquí no somos tomados en cuenta por estos que dicen ser revolucionarios cuando viene el Presidente y se ponen una boina y una camisa roja”.
Versión Final les presenta al detalle las principales fallas existentes en el mercado que, según el presidente Chávez, tendría una cara ejemplar a finales de 2005. Otra falsa promesa.
Sin iluminación

“Es muy bonito que el alcalde encienda luces en Bella Vista, pero lo invito a que camine de noche, como cualquiera de nosotros por el mercado, para ver si ve dónde pisa y sobre qué lo hace”. Este fue el llamado que le efectuó Enilda Jaimes al alcalde Di Martino, al referirse al tema del alumbrado público.
“Esto es una ciudad fantasma en las noches, y Polimaracaibo a lo único que entra es a querernos atropellar. El módulo ubicado en la entrada del Bloque 10 es una pantalla para que los funcionarios entren a matraquear a los comerciantes en busca de leche ó azúcar, que después se encargan de revender más adelante. No somos antichavistas, pero de eso es de los que nos acusan cuando uno les dice las verdades… Chávez dice que hay que ser transparente caiga quien caiga”, denunció Ender Palmar, vendedor de verduras y frutas.
Los comerciantes aseguran que la Policía Regional cuenta con un módulo en el mercado, pero que los pocos funcionarios que tienen no dan abasto para controlar a los delincuentes que a diario se ven.
“Los vigilantes nuestros no tienen ninguna autoridad para detener a nadie, y después, si los agarran, quién los ayuda con las culebras que se tiran encima, ellos tienen armas y los vigilantes, a duras penas, un rolo”, dijo Evaristo Quijada, vendedor con 10 años en el mercado.
Cuentan que tuvieron un sistema de radio con una planta que les permitía comunicarse con la Policía Regional, pero se les dañó, y “nos dieron unos radios que parecen walkie talkies y que los facturaron, a través del Ivima, en 2.200.000 bolívares el par. Por otro lado señalan que la empresa Enelven no realiza los trabajos de mantenimiento en sus transformadores, tableros y redes de distribución interna.
Relleno sanitario

Cerros de basura a orillas del Lago de “cristal” de los poetas y cantores, sirven de barrera a los vehículos que a diario transitan por el Mercado Las Pulgas.
“A todo aquel que quiera ver como el alcalde Di Martino siembra la esperanza, lo invitamos a que se acerque por aquí”, manifestó Egalo López. Y es que este espacio abierto más que un estacionamiento, los vendedores y compradores de este populoso mercado, lo ven como un relleno sanitario.
“La alcaldía cobra una millonada en aseo y nunca se ve que hace el trabajo. Que vengan a limpiar o le vamos a tirar la basura esa en la puerta de Villa Carmen pa’ ver si aguantan el olor, son unos inoperantes que no hacen nada, pero como les gusta cobrar”, expresó Carmen Pirela, comerciante.
Denunciaron los afectados que en el Imau no se preocupan por recoger la basura que los está ahogando y que, con la llegada de las lluvias, se vuelve insoportable con el calor. Los comerciantes denunciaron además, que el Imau está irrespetando el acuerdo de tener seis contenedores de basura en el espacio, y sólo uno de ellos se encuentra en el sitio porque los otros han sido negociados con centros comerciales.
Estas acciones no ocurrieron, según señalan los afectados, con Sabempe ni con Revisalud.
“Esto es como una venganza que tiene el alcalde Di Martino porque aquí hay muchos que no compartimos con él y su revolución de mentiras y lujos, nosotros somos luchadores sociales, trabajadores honestos y humildes, y que siempre pagamos los impuestos”, puntualizó Berta Madueño.
Otro de los afectados denunció que “los salserines que vienen al mercado en la noche no recogen las bolsas de basura, y los perros hacen esguazos y los de la calle se traen un camión 750 y lo vacían aquí”.
Borra de café


El asfaltado y bacheo anunciado por la alcaldía marabina para el Mercado Las Pulgas no se evidencia por el mal estado en que se encuentran las vías internas, Ramón Jiménez conductor de la ruta Sabaneta recalcó: “Yo hago viajecitos que salen para llevar productos de Las Pulgas hasta abastos y por allí no se puede pasar, los huecos son enormes y cuando llueve es peor porque la putrefacción que le queda al carro es espantosa por el barro que allí se acumula”. Uno de los comerciantes informales que prefirió mantener su identidad en el anonimato manifestó “No somos ingenieros petroleros pero sabemos distinguir entre asfalto y una simple tierra negra, que lo que parece es una borra de café que se va con la primera lluvia”.
Aguas negras

El sistema de aguas servidas tiene más de 30 años funcionando y los tubos que tiene son de concreto, ya roto en muchas partes, y eso hace que los sedimentos de sucio y excretas formen tapones que saturan y colapsan cuando llegan las lluvias.
“Hay que recordar que este mercado es un espacio ganado al Lago y estamos por debajo de él, así que cuando llueve y sube la marea entra más agua que la que sale”, comentó Lírico Ávila.
El compromiso asumido por el alcalde Gian Carlo Di Martino fue el de colocar tuberías plásticas para sustituir las existentes y de esa promesa ya han pasado tres años.
La calle 14

Dentro del proyecto propuesto para la consolidación del Mercado Las Pulgas estaba la construcción de 400 mini locales para los comerciantes de verduras y mercancía seca, de los cuales sólo se edificaron 104. El resto debió estar listo hace dos años.
Uno de los vendedores de la calle manifestó que el resto no se ha hecho “porque las contratistas y cooperativas que tenían que levantar el proyecto eran de gente de la Alcaldía y se desaparecieron con los reales. Nosotros merecemos respeto”.
Otro de los señalamientos que hacen los afectados es que “después de construidos la Alcaldía nombró una junta administradora que tiene a la cabeza al encargado de la dirección de mercados, con dinero que no fue gestionado por ellos”, dijo Egalo López.
Delegados sin control
Las Pulgas se dividen en 12 bloques, donde la trama de calles que los une, se convierten en un enjambre en el cual pululan los comerciantes informales.
Los comerciantes dicen que la falta de una junta de condominio no ha permitido un verdadero trabajo en el mercado. “Tenemos unos delegados a los que se les pagan entre 5.000 y 15.000 bolívares semanales y con eso pagan dos vigilantes y un barredor por cada bloque, pero no se ve qué hacen con el dinero, a menos que se lo agarren para ellos”, expuso Matilde Rivas, vendedora del bloque 3.
Según información aportada por la Secretaria de la Asociación de minoristas de Las Pulgas la distribución de los delegados es de la siguiente manera:
Bloques 1 y 2: Aida Rosa Zambrano, se indicó que también maneja los bloques 3 y 4. Bloques 5 y 6: Roberto “Chicho” Dávila. Bloques 7 y 8: Ender Pinto y Lisandro Ochoa. Bloques 9 y 10: Leonel Lozano. Bloque 11: Pedro Tremont y en el Bloque 12: Egalo López.
Bombas paradas

El sistema de bombas de achique, cuatro en total, inaugurado hace tres años por el Alcalde, sólo se encendió para ver si funcionaba. Nunca más han vuelto a ser encendidas, según declaró personal del Mercado Las Pulgas.
El costo de este sistema de bombeo estuvo por el orden de los 800 millones de bolívares y su falta de funcionamiento está motivada a que los sistemas de drenaje están tapados y no han recibido el mantenimiento que la alcaldía se comprometió a realizar de manera periódica.
Calle ancha

Los comerciantes indican que es una de las pocas que se mantiene limpia gracias a la autogestión que realizan, sim embargo, con la lluvia colapsa. “Tenemos cuatro personas que limpian, dos en la mañana y dos en la noche”, afirmó Egalo López.
De igual manera, Javier Soto, conductor de la línea de taxis del mercado refirió:“Tuvimos que hacer una vaca con el resto de los afectados de esta área para tapar un hueco de donde salían aguas negras, porque la inmundicia esa no se la aguantaba nadie. Nosotros en la línea pusimos ocho sacos de cemento”.










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