“Hay sacerdotes chavistas tarifados por el Gobierno”
Por Sandy Ulacio el 2 de Noviembre, 2007 en Edición 77, Clero
Monseñor Baltazar Porras asegura que “el uso de Dios en este gobierno es para engañar”

“El tema de Venezuela saldrá en Roma, pero no voy a acusar a nadie”, aclaró. “Si el Gobierno tiene alguna prueba de que la Iglesia está protegiendo un golpe, que lo demuestre”. “Con esta reforma se quiere cambiar el alma cordial de los venezolanos”.
Monseñor Baltazar Porras, arzobispo de Mérida, presidente de la Comisión de Medios de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), y vicepresidente del Celam, dialogó con Versión Final sobre su visita al Vaticano.
—¿Es cierto que acudirá al Vaticano para entrevistarse con el Papa Benedicto XVI y acusar al presidente Chávez?
—Hay un malentendido, yo voy a Roma como Vicepresidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) para una reunión que tenemos allá. No es una reunión de obispos venezolanos en Roma, como se ha dicho.
—¿Entonces el tema Venezuela no estará presente?
—Ese tema sale ahorita en todos los ámbitos y seguramente estará presente, pero no es parte de la agenda. Voy a Roma porque esta es la primera visita oficial de la nueva directiva del Celam a la Santa Sede.
—El padre Freites decía que Venezuela no aguantaría 10 años este Gobierno, ¿comparte su opinión?
—Ciertamente, este clima que tiene el país de enfrentamientos es promovido por el Gobierno para crear un clima de zozobra y de miedo, que no es el mejor componente para que la sociedad viva en paz. Esta actitud del Gobierno es un incentivo para que haya cualquier tipo de disturbios que puedan ser calificados, y justificar así intervenciones gubernamentales, acusando de ser subversivos o desestabilizadores, y eso no ayuda a la paz social del venezolano.
—El padre Vidal dijo que “a los obispos le entraría un fresquito si ocurría un magnicidio”, ¿cree que a la CEV le llenaría esta hipótesis?
—Esa es una opinión calumniosa y en lo personal, cuando oí eso sentí algo por dentro porque el 11 y el 12 de abril de 2002, la presencia de Monseñor José Luis Azuaje y la mía, a solicitud directa del Presidente de la República, fue para la salvaguarda de su vida y los que estaban en su entorno, sin ningún tipo de condicionamiento. La vida sacerdotal nos enseña que la vida está por encima de cualquier otro valor, y la función sacerdotal es esa primordialmente. Hacer este tipo de afirmaciones es una calumnia, y venida de alguien que se dice y es sacerdote, resulta más grave.
—Por otra parte, el padre Adolfo Rojas comentaba que “los obispos no conocían el lenguaje del pueblo ni el olor a mierda de los pobres”, ¿los obispos están alejados de la realidad de los más necesitados?
—Yo los invito, a todo el que quiera seguir la vida y la trayectoria de cualquier obispo venezolano sin avisar previamente, para que observen la mayor mentira de quien acusa. Los obispos vivimos para arriba y para abajo en visitas pastorales. Yo estuve recientemente en unos campos de la población de Guaraque, de los pueblos del sur, con caminos en muy mal estado y con todos los peligros e incomodidades de la gente que allí vive, eso —los obispos— lo compartimos con los campesinos. Si a algún episcopado no se le puede decir esto, es al episcopado venezolano. Estas afirmaciones lo que indican es que se vive bien lejos de la realidad eclesial y del contacto con los obispos.
—El padre Rojas también acusó a la cúpula de la Iglesia de ser instrumento de la derecha fascista y que amparaba un nuevo golpe…
—Eso forma parte de la fantasía, no sólo del padre Rojas sino que es un cliché repetido por muchos voceros del Gobierno, y si ellos tienen alguna prueba, que lo demuestren, yo los invito a ello. Muchos quieren hacer ver que existe un problema entre la Iglesia y el Gobierno o entre la Iglesia y el pueblo, es más no es ni entre el Gobierno, la oposición y la Iglesia. El problema que está planteado con esta reforma es querer cambiar el alma del venezolano que siempre ha sido cordial, sin importar en quién creía o a quién seguía. Lo que se busca es llevar las aguas a su molino para crear una confrontación que el pueblo venezolano no quiere, ni desea ni busca.
—¿Existen curas tarifados dentro del Gobierno nacional?
—No es que lo digo, es que lo sé. Hay sacerdotes que reciben dinero del Gobierno… El padre Rojas es un empleado de la Gobernación de Lara, eso es algo público. De alguna parte sale el dinero para las publicaciones en rotativos nacionales y regionales, a medias páginas o páginas enteras.Si fuesen tan pobres como dicen no pudiesen hacer ese tipo de gastos.
—¿Por qué dice que esto no es sino una copia al carbón de lo que pasó con el sandinismo en Nicaragua?
—Para quienes seguimos de cerca el desarrollo del sandinismo, esto de denigrar, calumniar y atacar a la persona ha sido una táctica que han querido reproducir creyendo que ahora, con más dinero y poder, pueda rendir sus frutos. Los hechos están a la vista y a pesar de los ataques permanentes contra la Iglesia católica como institución, contra los cardenales Ignacio Velasco y Rosalio Castillo Lara; ahora, el ataque es contra el cardenal Jorge Urosa, ellos dicen que tienen muchas pruebas, pero nunca las sacan. Con esto quiero decir que lo que estamos es ante una campaña que tiene como finalidad desprestigiar a la Iglesia y el uso de Dios por este Gobierno es para engañar, confundir y ser como un lobo con piel de cordero.
—¿Teme que el Gobierno atente directamente contra la Iglesia venezolana o desecha esta posibilidad?
—No, yo creo que el Gobierno desde sus inicios ha estado en una táctica permanente de desprestigiar a la Iglesia venezolana y a todas las instituciones. En este momento sólo existe la institución del Estado y aún la gente de sus propios grupos que lo han seguido, si expresan una opinión que no lo complazca, son tratados como traidores y otros calificativos. Eso nos indica que no estamos ante una sociedad democrática que se define como pluralista y que tiene que definirse como tolerante para buscar el consenso de la población.
—El Gobierno nombra mucho a la CIA, ¿cree que la inteligencia norteamericana está en Venezuela?
—Bueno, no tengo conocimiento de esto pero si el Gobierno lo afirma, lo lógico para que la sociedad le pueda creer es que muestre pruebas que los señalen. Yo no creo que la CIA o cualquiera de las grandes policías estén presentes en el país. Lo que sucede es que este Gobierno cualquiera que piense distinto es miembro o está pagado por la CIA. Yo pienso que ya es hora que el Gobierno cambie el cuento porque se parece al que nos decían de niños cuando nos hablaban del fantasma o del Coco, pareciera que este cuento de la CIA fuese el Coco que tenemos metido en todo el país o que tienen contratados a tanta gente.
—¿El pueblo venezolano sabe lo que se juega con la reforma?
—Yo creo que cada día hay un mayor conocimiento sobre este tema y como lo afectará. El drama que está viviendo la población venezolana es que el acceso que se tiene a la información es sumamente limitado y eso sólo le permite ver lo que el Gobierno quiere.
—¿Es cierto que la CEV está impulsando, en sus reuniones mensuales, que los sacerdotes les digan a sus fieles que voten por el No?
—Eso es totalmente falso, es fantasioso. Todas las exhortaciones pastorales del Episcopado tienen como norma que sean leídas y comentadas en las iglesias en el domingo siguiente de ser publicadas y que se reparta su texto. De tal manera que esa es una gran mentira porque aún haciendo una lectura profunda del texto, en ningún momento, se evidencia que se toca el tema de la votación.
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
“Cada día aprietan más el torniquete contra los medios”—¿Piensa que existe libertad de expresión en el país?
—En la ley existe, pero no hay duda que en la práctica, cada día, hay un torniquete que va apretando más contra los medios de comunicación del país y hay una serie de restricciones legales, de abusos como las cadenas y los avisos que se pasan gratuitamente y después, bajo el marco de la legalidad, hay visitas de diversos organismos que lo que buscan es crear un clima de autocensura para que los medios no denuncien nada. En cualquier sociedad sana los medios realizan denuncias para que los gobernantes atiendan el llamado de los más necesitados, pero aquí no se puede hablar de abusos de funcionarios, de problemas de inseguridad o de servicios básicos, aquí no podemos decir que existe una libertad de expresión como la que goza la inmensa mayoría de los países auténticamente democráticos. Eso esta a la vista de todos.—¿Qué le diría a los dueños de medios que apoyan al Gobierno por publicidad?
—Yo lo que le digo a cualquier medio es que este tendrá razón de ser en la medida que permita que exista retroalimentación, que se pueda informar o denunciar, que permita el pluralismo de opiniones, que todos los sectores puedan hablar porque de lo contrario en vez de ayudar a que todos los sectores soluciones sus problemas opacan la labor del periodismo. Eso es sumamante peligroso. El silencio y el ocultar por intereses personales lo que pasa en nuestro alrededor no es la mejor medicina para que una sociedad supere sus males y logre, sobre todo, una convivencia pacífica y serena de todos sus ciudadanos.









señor balatzar no sea ipocrta con el pueblo de cristo. Jesus no enseño el evangelio de esa manera. cristo vive pero no por uds……
y ud padre palmar, no apoye al facismo por Dios…. deja tus riquezas y dedicate a evangelizar en lo barrios pobres…….
rebicen los colegios “catolicos” privados dejen estudiar e los pobres por Dios no sean burgueses…. las .teologia de la liberacion esta cminando :patria socialismo o muerte…
camilo torres | Dic 4, 2007 | Responder