“Daniel Ortega está firmando el Tratado de Libre Comercio”
Por Miguel Prieto el 2 de Noviembre, 2007 en Edición 77, Exclusivas
Ex vicepresidente de Nicaragua con el Gobierno sandinista (1984-1990), Sergio Ramírez

El reconocido escritor aseguró a Versión Final que el Mandatario de su país está jugando en dos aguas: entre el TLC con Estados Unidos y el Alba con Venezuela. “Me parece que el Banco del Sur es un proyecto alternativo al Banco Mundial”, dijo.
El escritor y político nicaragüense Sergio Ramírez conversó con Versión Final sobre el contexto político latinoamericano. Él está alejado de su ex compañero político Daniel Ortega, actual presidente de Nicaragua. Intenta la reflexión, siempre respetuoso.
Se presentan varias propuestas de gobierno de izquierda en América Latina, pero todos con rasgos muy disímiles. ¿Es posible la unidad política en este contexto?
Es necesario tomar en cuenta la naturaleza de cada país, no solamente la naturaleza política de cada gobernante. Frente a la idea de una internacional de países de izquierda o países socialistas en América Latina, que compartan valores políticos, de solidaridad e identidad política, están también los valores propios de cada país en términos de sus relaciones económicas y de su propio entorno. Creo que más allá de todos estos intentos de unidad política han salido las contradicciones naturales entre países que tienen sus propios intereses económicos, y luego hay una identidad más global que tiene que ver con las políticas económicas, y lo podemos resolver alrededor de algunos ejemplos: la instalación de un planta de celulosa en las márgenes del Río Uruguay entre Uruguay y Argentina pone en crisis las relaciones de dos países que supuestamente tienen gobiernos parecidos políticamente; pero este asunto, que ha sido llevado a los tribunales internacionales de justicia, es el que está definiendo las relaciones de los dos países, no su identidad política.
Con otros casos similares…
Cuando el presidente de Bolivia, en una medida que a mí me parece justa, ordena anular los contratos de concesiones de los depósitos de gas de Bolivia, al primero que afecta es a Petrobras, que es una compañía brasileña de propiedad estatal, y el primero que sale a protestar y ha demostrar incomodidad por esta expropiación es el gobierno de Lula porque están tocando intereses absolutamente económicos. Y entre Chile y Bolivia la discusión natural es la salida al mar para Bolivia, y por mucho que la presidenta Bachelet tenga ánimos socialistas para resolver el asunto, la salida al mar pesa muchísimo, más allá del gobierno que hay en Chile es un asunto de la identidad nacional de los chilenos. Para la agenda de la política exterior de Chile es un asunto delicado, y ningún presidente socialista puede decir ahora: “Le vamos a dar la salida al mar a Bolivia”, porque es un asunto de consenso nacional, y otro factor es que un presidente que está cinco años no puede decidir.
¿Cuál es el punto máximo de tensión?
El siguiente: el abanderado de la diplomacia y de la política de producción de etanol en América es Lula da Silva y toda la política de Brasil está trazada alrededor de buscar socios para la producción del etanol en el Caribe y Centroamérica, y es una política totalmente contrapuesta a la del presidente Chávez, que defiende el petróleo. El presidente Chávez no está defendiendo su política petrolera porque sea socialista, sino porque es el Presidente de Venezuela, y Lula no defiende la política del etanol porque sea socialista, sino porque en su país las producciones de etanol han ganado terreno: decenas de empresas privadas de Brasil están envueltas en la siembra de caña, en la producción de alcohol, y en la empresa mundial de comercialización del etanol.
¿Es viable que en Latinoamèrica se consolide el socialismo?
Me parece que se van a desarrollar algunos instrumentos, pero más de cooperación económica como el Banco del Sur, que me parece que es un proyecto que va a desarrollarse alternativo al Banco Mundial y al Banco Interamericano de Desarrollo, y ya Colombia firmó la adhesión al Banco del Sur. Es un proyecto que empieza alrededor de una entidad política mínima: Brasil, Bolivia, Ecuador, Venezuela y ahora va a entrar Colombia, que nada tiene que ver en términos políticos con estos países. Es decir, las entidades políticas pueden llegar a promover proyectos de cooperación económica, pero ver confederaciones de países suramericanos bajo una misma soberanía no lo veo, por más que tengan características similares.
Uribe y Chávez son antagónicos, pero construyen el gasoducto Transguajira. El presidente Chávez media en el conflicto colombiano, pero las indecisiones de Uribe Vélez imposibilitan el encuentro Chávez-Farc. ¿Cuál es su visión?
El gasoducto es de interés de Colombia porque quiere comprar combustibles, y de Venezuela porque quiere venderlos. Esto se haría independientemente que ambos gobiernos sean antagónicos o no. El otro asunto es de puja política entre dos dirigentes fuertes, con un problema objetivo que está allí, el de la guerrilla: Chávez quiere ser protagonista porque le conviene ponerse los laureles de que él logró la pacificación de Colombia o la liberación de los rehenes, eso le conviene, y no porque sea Chávez o porque sea izquierdista, sino porque que es un líder fuerte que necesita prestigio; y al Presidente de Colombia, por muy derechista que sea, le conviene también resolver ese problema.
¿A Estados Unidos no le conviene que Chávez se fortalezca?
La verdad es que si los rehenes salieran libres le convendría a los dos, pero a Uribe le conviene que salgan libre sin pagar ningún costo político. ¿Dónde siente Uribe que está pagando un costo político?, en autorizar un avión que aterrice al otro lado de la selva para traer a Caracas a Marulanda. Él (Uribe) quisiera que lo resolviera Chávez, pero sin darle legitimidad a la guerrilla como movimiento insurgente.
¿Es posible que Daniel Ortega retome la idea central del sandinismo de los años de 1980, tomando en cuenta los errores de 1990 y el actual Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE UU?
Lo que pasa es que Daniel Ortega está jugando en dos aguas: él es un abogado muy elocuente y visceral del Alba, defiende el Alba en los foros mundiales, dice que es la alternativa de cooperación para Nicaragua. Pero ese es el discurso porque Daniel Ortega está firmando el TLC, abriendo el camino para que sea posible: uno de los tornillos sueltos del TLC con Estados Unidos era una Ley de Patentes y Registros de Marcas, que muchos en el país dicen que es perjudicial, pero Daniel Ortega mandó la Ley con trámite de urgencia a la Asamblea Nacional y así está siendo aprobada, porque está apretando todos los tornillos del TLC, está siendo fiel al cumplimiento del Tratado de Libre Comercio con los Estado Unidos. Ataca el Fondo Monetario Internacional, pero acaba de firmar un tratado con ellos, en el cual el Fondo Monetario está entregando fondos de compensación de 125 millones de dólares a Nicaragua para apoyo presupuestario. Y el Fondo Monetario Internacional bendijo el modelo económico de Ortega, y si lo hace quiere decir que es un programa ortodoxo, no es que el FMI es izquierdoso, sino que está aceptando las medidas típicas del FMI.
¿Y con el Alba?
Hasta ahora los beneficios del Alba son cero: la ayuda humanitaria es en materiales escolares y equipos médicos, y suministro de petróleo de acuerdo con las capacidades de almacenamiento que el país tiene, con el resto del listado de los proyectos no hay visos de que se vayan a ejecutar ningunos, el presidente Chávez ha prometido a través del Alba 12 mil millones de dólares. Lo que yo me pregunto es si 12 mil millones de dólares se pueden ejecutar en cinco años. Yo creo que no, la realidad es que Nicaragua está gravitando hacia sus acuerdos tradicionales económicos con EE UU y con el FMI.
El gobierno nicaragüense reconoció el fallo internacional que favorece a Honduras en cuanto al diferendo territorial que se originó en 1999, ¿cómo evalúa la decisión de Ortega de avalar el veredicto?
Nicaragua alegaba que la delimitación marítima estaba determinada por un paralelo, y lo que hizo la Corte de Justicia La Haya fue reconocer la posición a favor de Honduras. No creo que sea una tragedia para Nicaragua, y aunque sí hubiera sido totalmente adverso, reconocer los fallos de la justicia internacional es un deber de un país civilizado, y el hecho de que el presidente Ortega haya aceptado la sentencia habla muy bien de él. Bueno, le propuso al presidente de Costa Rica, Oscar Arias, abandonar el litigio en la Corte Internacional de Justicia para resolverlo entre ellos, y eso es un acto muy positivo.
PERFIL
- Sergio Ramírez Mercado nació en Masatepe, en 1942. Perteneció al Grupo de los Doce, formación político-diplomática que apoyó la lucha armada del FSLN.
- Ex vicepresidente de Nicaragua en la revolución sandinista (1984-1990) y en 1995 fundó el Movimiento Renovador Sandinista.
- El autor de: Margarita, está linda la mar y Un baile de máscaras, Cuentos completos y El reino animal. Libros de reflexiones políticas: Estás en Nicaragua y ¡Adiós, Muchachos! así como su colección de ensayos Mentiras verdaderas.



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