“La gaita es un mensaje del cielo”
Por Moraima Gutiérrez el 26 de Octubre, 2007 en Homenaje, Edición 76
Monseñor Luis Guillermo Vílchez habla del ritmo pascuero

Se cumplen 30 años de la fundación de Los Zagales. Los gaiteros le rinden homenajes en el “Lía Bermúdez”. Presentamos una valiosa entrevista con este ícono de la zulianidad.
Luis Guillermo Vílchez Soto, el cuarto hijo de Desiderio Vílchez y Josefa Soto de Vílchez, nació el 24 de abril de 1924 en el poblado El Caimito, municipio Miranda. A los diez años ya sabía que su corazón pertenecía al servicio de Dios. A los 24, con el apoyo de una maestra y una madrina, se ordena de sacerdote.
Durante cinco años fue el párroco de Isla de Toas. Allí organizó el primer equipo de baloncesto y dos equipos de béisbol. En 1953 llega a San Francisco, logra remodelar la Iglesia Santo Cristo, edifica el primer liceo, organiza equipos de baloncesto, beisbol, fútbol y softball, y funda los conjuntos gaiteros: San Francisco, Zagalines, Zagales y Espiguitas del Padre Vílchez.
A lo largo de su vida ha inculcado en los niños y jóvenes el amor por el estudio, la gaita y el deporte. Su sencillez, su simpatía y su fe en Dios y en la Virgen le han permitido llegar al corazón del pueblo zuliano que se refiere a él como: “Socio”, “Curita”, “El curita de la isla”, “Padre” o “Monseñor”.
¿A qué edad sintió el llamado de Dios?
A los diez años me ponía a imitar a los sacerdotes. Me mandé a hacer la coronilla, me puse un traje blanco fino de mamá y agarré un curricán de pescador y me lo puse de cíngulo. Le dije al párroco que yo quería predicar como él, a lo que contestó: “Para eso tienes que ser sacerdote”. Y le respondí: yo quiero ser sacerdote.
¿En qué pensó el día que se hizo sacerdote?
Cuando el Obispo colocó sus manos sobre mi cabeza y dijo: “Hasta este momento eres libre”, mi oración fue: “Señor ayúdame a trabajar por el bienestar de los más necesitados, que no me importe el mundo, que me importe lo que viene después del mundo”.
¿Cómo prefiere que le llame la gente?
Me siento mejor cuando me dicen “Socio” o Monseñor Vílchez, las personas se hacen socias para lograr cosas grandes.
¿Qué consiguió en San Francisco cuando llegó en el año 1953?
La Iglesia era un rancho. Se llovía cuando el tiempo se ponía y escampaba una semana después.
¿Qué pensó la comunidad cuando lo vio limpiado el terreno donde hoy funciona el liceo?
El terreno costó cien mil bolívares. Me llamaron loco y yo contesté: “No es locura sino ilusión, ánimo”. Le dimos vida a un pueblo del que nadie se había acordado. En la zona sur no existía un instituto educativo de la segunda enseñanza, nosotros lo construimos y lo inauguramos en 1959.
¿Por qué si el liceo fue el resultado de su empeño no lleva su nombre?
El Ministro de Educación me lo sugirió y le dije que no era buena idea, porque el Instituto es propiedad y beneficio de la comunidad y por lo tanto tiene que llamarse San Francisco.
¿Cuál sería el mensaje para los jóvenes de su municipio y de toda Venezuela?
Los jóvenes deben reflexionar sobre lo que dicen las escrituras. Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza… y los hombres no han actuado a semejanza e imagen de Dios. No nos queremos, no nos ayudamos, no trabajamos juntos. No pensemos mucho en este mundo que se va. Pensemos un poquito más arriba, en el cielo, y que Dios se compadezca de nosotros.
¿Qué es para usted la gaita?
La gaita es un mensaje que nos vino directamente del cielo. La gaita es cuatro, furro, tambora, charrasca y maracas. He fundado cuatro conjuntos de gaita, el conjunto San Francisco, Los Zagalines, Los Zagales y Las Espiguitas Gaiteras del Padre Vílchez.
¿Qué piensa de la gaita que se graba en estos tiempos?
La gaita ha sufrido una transformación, no es correcto hablar de la gaita de ayer y la de hoy, lo indicado es hablar de evolución. La gaita tiene algo bueno y algo malo; lo bueno debemos encerrarlo en un cofre y sacarlo, de vez en cuando para revivirse a sí mismo.
¿De todas sus composiciones cuál es la más importante?
La gaita que le dediqué a mi madre, Un siglo de amor, allí le hablo al pueblo sobre los valores humanos, tenemos que vivir mirando siempre a Dios.
DATOS
- Monseñor Luis Guillermo Vílchez Soto, Capellán del Papa, un hijo de Dios al verdadero servicio de sus feligreses. A través de sus sabias reflexiones y oportunos consejos ha sido guía espiritual y amigo de los habitantes de San Francisco por más de 50 años. Ha sido forjador de varias generaciones de gaiteros y un bastión importante en la práctica de las actividades deportivas.
- La cervecería Regional tomó en cuenta el aporte de monseñor Luis Guillermo Vílchez Soto hacia la gaita zuliana para honrarlo en la edición número 21 del concurso que premia a los jóvenes talentos. En el evento previsto en el Camlb se celebra, también los 30 años de Los Zagales del Padre Vilchez. El conjunto que fue prolongación de Los Zagalines fue fundado el 24 de abril de 1977. Los fundadores fueron: Magda Guerra, Merly Guerra, Daniel Mendez, Angel Fuenmayor, Wolfan Fuenmayor, Fernando Fuenmayor, Venancio Bracho, Alberto León y Ramón Gotera.
- Muchos distinguidos gaiteros, algunos ausentes, y otros en pleno desarrollo de sus cualidades artísticas formaron filas dentro de Los Zagales del Padre Vilchez, entre ellos recordamos a Leandro Lenin Montiel, Eroy Chacín, Luis Germán Briceño, Enrique Quiroz, Jaime Indriago, Freddy Guanipa, Eddy Méndez, Elvis Cano, Elvis Prieto, Reny Guerra, Mirla Guerra, Alirio Vicuña, Chuchi Bermúdez, Douglas Ochoa, Joe ‘Cheo’ Fernández, entre otros.









Primera vez en este semanario.
Tremendo trabajo.
Estuve leyendo sus columnas y se hace un tanto difícil leerlas porque no estan estructuradas como esta (espacio entre los parrafos principalmente). Podría escribir sus próximas columnas con el formato de esta?
Excelente trabajo de investigación.
Saludos y exitos.
Nelson | Nov 2, 2007 | Responder