Médicos guardianes

Conozca la historia de ocho de los mejores galenos infantiles de la región

El estado Zulia es uno de los más prestigiosos reservorios de la medicina mundial. En la pediatría sobresalen profesionales de primer nivel al servicio de los infantes de la región. La mayoría nació en las barriadas tradicionales y hoy aportan su trayectoria al cuidado de la vida. Continuamos con la vibrante sección “Eminencias”, una de las preferidas de nuestros lectores, para presentarle a estos ocho especialistas.

 

Angelparra Ángel Parra
El primero en su promoción

No contaba con los recursos económicos suficientes para costearse sus estudios, pero le sobraba esfuerzo y esperanza. Medicina era la carrera universitaria que escogió. El dinero salía de la venta de dulces y postres, y de la ayuda de sus padres. Nunca sintió miedo, al contario, el entusiasmo era acelerado tras cada día que se formaba como médico. Para él, la medicina “es una profesión bien bonita y delicada”.

Luego de graduado en la Universidad del Zulia, para 1990, se dedicó a estudiar Pediatría, en el Hospital José Gregorio Hernández de Trujillo, en 1994. Pero reconoce que al principio sufrió la primera impotencia: durante su residencia de pediatría vio cómo moría un niño trujillano después de recibir una picada de escorpión. Sin embargo, lo terrible a veces se vuelve gratificante: ver crecer a los niños que atiende le hace cree que  más que pacientes son como hijos.

Siente que su secreto profesional es tener paciencia. Nació en Maracaibo, en noviembre de 1966. Sus padres: Ángel Segundo Parra y Marina Luisa Fuenmayor. Soltero y sin hijos.

Eddyramirez Eddie Ramírez
Médico de profesión, bombero de corazón

Su espíritu de ayuda a los demás lo heredó de su padre, y de su madre el impulso y la  inducción para convertirse hoy en un destacado médico pediatra. Incluso fue un sueño para su madre. Inició sus estudios en un núcleo de la Universidad del Zulia que se encontraba ubicado en Coro, estado Falcón, hasta graduarse en 1980.

En sus palabras pueden encontrarse innumerables satisfacciones y experiencias médicas: reflejan las muchas veces que le ha arrancado  la muerte a los numerosos niños que padecían enfermedades de todo tipo, que se descifran por la falta de peso que tienen los neonetos hasta  por cardiopatías congénitas del corazón. Esto realmente se debe a su formación académica en medicina crítica pediátrica que la obtuvo en  1986, en el Hospital J.M. de los Ríos, en Caracas.

Pero, sorprende saber que también se ha dedicado a la vida bomberil.  En este mundo ha  preparado a  los Bomberos de Maracaibo. A quienes los ha enseñado para atender situaciones pre-hospitalaria. Hoy ha alcanzado en este cuerpo el grado de Mayor de Bombero.
Todos los días “me siento contento con lo que hago, y lo consideró como el éxito en mi carrera como pediatra. Profesión ésta en la que intento siempre buscar la perfección, y la define como la manera de hacer su trabajo sin quejas y sin duda”.

Davidnava David Nava
“Mi responsabilidad era estudiar”

David Nava recuerda que a partir de los 8 años de edad sintió la vocación de ser médico. No tenía suficiente madurez para entenderlo, pero sentía atracción al ver cómo a los enfermos les colocaban inyecciones, y por demás se inspiró en la imagen del doctor Darío Suárez Ocando, que era el compadre de sus padres. Sin embargo, esto no fue suficiente  porque “fue un llamado interno” lo que lo motivó.

Fue el 9 diciembre de 1982 cuando David Nava recibió el titulo de médico cirujano, en la Universidad del Zulia. “Tuve la gran bendición de tener unos padres que me dieron esa gran oportunidad, y no tenía que estar trabajando y estudiando al mismo tiempo, sino que me dediqué al cien porciento a mi carrera, mi responsabilidad era estudiar, hacer bien las cosas, tratar de ser de los mejores”.

Las emergencias hospitalarias en las salas de asistencia médica marcaron la especialización que debía cursar. Esa era Pediatría. La razón fue sentir una enorme satisfacción personal en el tratamiento de las diferentes patologías que padecen los niños, a quienes define como seres que inyectan alegría y una buena vibra. Y lo gratifica “ver cómo un niño, luego de estar enfermo, su genio cambia para mejor”, es lo que lo llena de satisfacción.

Ingridmorales Ingrid Morales
“No es difícil trabajar con niños”

Su experiencia médica en la emergencia del Hospital Adolfo Pons de Maracaibo, durante sus estudios de pregrado, significó lo suficiente como para recordar con asombro que sus piernas temblaron con sólo escuchar las sirenas de la ambulancia que llegaba a toda velocidad. Ocupaba para ese momento  el puesto de médico internista.

También se sintió impactada cuando presenció la primera autopsia de un cuerpo inerte, en su primera clase de medicina. “Fue bastante impactante, pero no tuve miedo”.

Ni lo uno ni lo otro la detuvo lo sufuciente como para dejar de estudiar lo que hasta ese momento la apasionaba. Fueron episodios iníciales de su carrera. De allí, la trasladaron hasta el área de pediatría hasta que tomó amor por la especialidad. Su título de médico cirujano lo logró en la Universidad del Zulia, en 1992. Se especializó en Pediatría y Puericultura en el Hospital General del Sur, Doctor Pedro Iturbe.

Estudiar medicina era su meta, “lo que en mi vida quería aprender, y que muchas veces se manifestaba era la pasión incontrolable de asistir sin temor a las consultas esporádicas de mi médico pediatra”.

Hoy, su profesión la ejerce disfrutándola y tratando de hacerlo de la mejor manera. “No he alcanzado la perfección, y estudio mucho para alcanzarla, para hacer bien mi trabajo”. Aunque afirma que “no es difícil trabajar con niños”.

Angelagarcia Ángela García
“Me gusta curar a la gente”

A sus 23 años ya era médico cirujano, título que obtuvo en 1978, en la Universidad del Zulia. Esa inclinación por las ciencias médicas nace cuando comenzó a cuidar a su abuela enferma. Sus padres no la contradecían. Era quizás ese amor inmensurable que la impulsaba. “Estudié medicina porque me gusta curar a la gente”.

En ese tiempo la niña blanca y de ojos claros se veía más bien en el futuro como abogada, le gustaba el sentido de hacer justicia. Al tiempo, con madurez suficiente pensó que tal vez no era lo más razonable, consideró que las leyes eran muy abstractas, lo intangible, según nos cuenta. Convencida de su vocación, García confiensa que le gusta ver a los enfermos, cuidarlos.

Ya como médica cirujana nunca trató de especializarse en otra rama de la medicina que no fuera pediatría, pues “los niños son más sinceros” a la hora de un diagnóstico, en comparación con los adultos. Además, siempre sintió miedo a trabajar en las emergencias de los hospitales: “Cada Día de la Raza sentía temor por la cantidad de heridos que llegaban al hospital cuando estudiaba pregrado”.

Asume que la base de su profesionalismo radica en el simple respeto a sus pacientes, asunto que se marca a partir de colocarse al lado de quien padece las distintas patologías, que en algunos casos son terminantes y graves.

Por demás, en algunos episodios de emergencia ha sentido miedo a no hacerlo bien, pero los resultados que ha obtenido han sido satisfactorios.

Nelycanal Nely Canal  
La medicina como norte: desde el liceo a la universidad

Mientras escudriñaba las teorías biológicas y anatómicas impresas en los libros de bachillerato, llevadas a las prácticas en los laboratorios del liceo, Nely Canal comenzó a inspirarse para estudiar medicina en el Colegio Mayor Nuestra Señora del Rosario, ubicada en tierras colombianas.

Fuera de su tierra tachirense, región donde nació un 11 de agosto de 1954, supo cultivar sus conocimientos con dedicación y entusiasmo. Con su acento andino afirma que ser médica significó sentir aprecio por ayudar a los pacientes, diagnosticarlos, y ayudando en su vida hospitalaria.

Esta amante de las historias garciamarquianas cuenta que durante su preparación como médica vivió una anécdota que al recordarla le causa mucha risa: un compañero de estudios de pregrado le dijo a su profesor, en la asistencia del hospital, que el paciente que antendía tenía unos puntos en sus piernas, que se encontraba en buen estado, pero todo era mentira, el paciente había perdido una pierna después de una amputación.

Sin embargo, no todo ha sido risa. Ha sabido barajear momentos lamentables. Hoy recuerda con fuerte melancolía, y su voz baja de tono cuando recuerda la oportunidad en que le diagnosticó cáncer terminal a una niña, y quien además se negaba a cualquier tratamiento en medio de su convalecencia y dolor, y por demás deseaba morirse. Y así sucedió.
Fue esto para Canal una experiencia verdaderamente imborrable e impactante en su carrera profesional.

Rafaelpineiro Rafael Piñeiro
“Ayudar a los pacientes es una satisfacción”

La sensibilidad es su mejor arma. Consumado en su profesión le orgullece “ser sincero y claro con el paciente, sentir con ellos su enfermedad”.

Es un templo de altruismo. Asume una inmensa preocupación por la falta de cuidados maternales hacia los niños, que en algunos casos se deriva en variadas patologías.

Obtuvo su título como médico cirujano en el 1980, otorgado por  la Universidad del Zulia. Se especializó en el área de Pediatría en el Hospital de Niños de Maracaibo para 1988. Nació y se crió en Maracaibo, cuenta que logró su profesión gracias a la ayuda de sus padres. En su profesión considera que lo más difícil es enfrentar en una sala de cuidados intensivos a los infantes con severas enfermedades, momentos en los cuales depende mucho la buena ayuda del médico y la enferma o el enfermo.

Hoy, casado con Ana Fulcado y con cuatro hijos, día tras día se esfuerza por obtener excelentes resultados y afirma con enorme convicción que luego de un tratamiento a cualquiera de sus pacientes: “me alegra observar con agrado los buenos avances en la salud de mis pacientes. Ayudarlos es una satisfacción”.

Joseluiscastillo José Luis Castillo
Inmunología: su campo de batalla

Seductor de la pediatría. Sus experiencias las transmite en las aulas de la Universidad del Zulia, tanto en las clases de pregrado como en las de posgrado.

Es el sistema inmunológico de sus pacientes el campo de batalla. Sus estrategias médicas de guerra fueron aprendidas en su maestría de Inmunología, cursada en diciembre de 2000. La especialización  pediátrica la hizo en 1994 en el Hospital Universitario de Maracaibo.

Se formó en la medicina general en diciembre de 1987, en la Universidad del Zulia, impulsado por el especial interés por resolver problemas de salud de los demás. El centro de todo, su impulso lo lleva a un sólo camino: combatir el mal estado de salud de los niños, de quienes aprende sobre el las enfermedades más frecuentes y cómo tratarlas.

Le impresiona a veces la ingenuidad de sus pacientes. “En una oportunidad, al abrirle la puerta del consultorio a un niño, le pregunte: “¿Cómo está, amigo?”, y me respondió: “Amigo, a los amigos no se puyan”.  Una  experiencia que recuerda con alegría. Pero un es melancólico irremediable cuando recuerda las experiencias dramáticas, cuando ha diagnosticado casos graves.

Su éxito se lo debe a sus reglas de vida: responsabilidad, mística, honestidad y sobre todo con sinceridad. Para lo cual, “trata de afinarlo todo los días”, afirma.

5 Comentario(s)

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  1. saludos soy médico del estado barinas y quisiera tener el correo o el telefono del colega y conocido specialista DR. David Nava les agradesco su colaboracion en lo posible muchas gracias

    jairo levid manarez | Dic 10, 2007 | Responder

  2. Saludos señor Jairo, por favor, reenvíe de nuevo su correo electrónico para hacerle llegar el teléfono de contacto y e-mail del doctor David Nava.
    Redactor: Oswaldo Torres

    Oswaldo | Dic 13, 2007 | Responder

  3. Saludos a todos, soy médico egresado de LUZ del HUM, mi nombre es Jairo manarez quisiera tener el correo o ´teléfono de mi apreciado y respetado colega David Nava ya que desde hace años he perdido su contacto, les agradesco su atención y muchas gracias.

    jairo levid manarez | Ene 8, 2008 | Responder

  4. saludos oswaldo, le escribo para que me envies el teléfono o correo del doctor david nava muchas gracias.

    jairo levid manarez | Ene 8, 2008 | Responder

  5. mi e-mail es jairolml@yahoo.es favor enviar el teléfono o correo del doctor david nava a dicho e-mail gracias.

    jairo levid manarez | Ene 8, 2008 | Responder

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